¡¡¡ 20 AÑOS CONTIGO !!!

Parece que fue ayer y ya han pasado 20 años.
Con el sonido de fondo de las marchas procesionales como fuente de inspiración, intento escribir unas letras para resaltar la labor que desde aquella primavera de 1986 han venido realizando múltiples chavales de nuestra localidad de manera totalmente desinteresada cada Semana Santa.

Aún recuerdo cuando con apenas nueve años pude contemplar por primera vez como un grupo de jóvenes portaban a nuestra Señora de las Angustias de una forma que me parecía casi milagrosa. No lograba entender como sin ninguna visión, estos costaleros eran capaces de salir de la iglesia todos al mismo compás, siendo únicamente guiados por una persona a la que decían capataz y que para mí de siempre se llamaba Manuel Ruz Triguero.

Por aquél entonces no podía imaginar que siete años después esta persona me dijera una tarde de febrero junto a otros amigos que si queríamos ser costaleros. ¿Cómo decir que no?

Nunca olvidaré aquella noche de Viernes Santo, cuando junto a otros 19 costaleros nos metimos debajo de las trabajaderas para iniciar la salida procesional. Aún hoy me emociono cuando recuerdo el sonido de los pies arrastrando por el suelo de la iglesia y acercándose lentamente a la puerta para que la banda de Nuestra Hermandad comenzara a tocar el himno.

Desde aquel día muchos son los buenos recuerdos, aunque como en todo, los principios siempre son difíciles. Sería imposible redactar todos esos buenos momentos, pero sí que quisiera resaltar algunos como aquellos ensayos los domingos por la mañana en la cochera de Moisés, los primeros ensayos en la cochera de la Hermandad junto con la banda de música, la calleja Eloy Vaquero la noche del Viernes Santo o esas charlas después de todos los ensayos y procesión. También son muchos los momentos de sentimiento como esas dedicatorias que los costaleros brindan a la entrada y a la salida, las genuflexiones de los costaleros delante de la casa de algún hermano/a enfermo, la recogida antes de tiempo a causa de la lluvia, etc. Y no quiero pasar por alto dos momentos especialmente emotivos durante este último año como fueron: el recogimiento de todos los hermanos en la iglesia antes de la salida y la esquina de la calle Empedrada con la calle El Horno a los sones de la marcha de la Saeta y Rocío del Cielo.

Y todo esto gracias a la labor incesante de toda una Hermandad y como no, de vosotros, COSTALEROS. Sentimiento, emoción, derroche, ganas, amistad, disfrute, sencillez, y un largo etcétera de calificativos, es lo que demostráis y habéis demostrado año tras año la noche del Viernes Santo.

Hoy muchos de los que allá por el 1986 fueron los primeros costaleros están ya casados y con hijos y muchos de los que en la actualidad forman la cuadrilla de costaleros no habían nacido aún. Pero a todos nos une algo, a todos nos une ese sentimiento y esa emoción de haber pasado por esas trabajaderas. Trabajaderas por las que un día pasó mi amigo, mi primo, mi hermano y esperemos que dentro de poco podamos decir mi padre, porque eso significará que llevaremos otros 20 años más. 20 años más llevando a nuestra Madre, a nuestra Señora de las Angustias.

Estamos de Aniversario.
¡¡¡ 20 AÑOS CONTIGO !!!

Agradeciendo nuevamente la labor prestada por todos y cada uno de los que son y fueron algún día COSTALEROS, se despide atentamente:


El Capataz
Agustín Valle Cañete.